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Coordinación ojo-mano, habilidades visuales que desarrollamos desde bebés.

Coordinación ojo-mano, habilidades visuales que desarrollamos desde bebés.

En varias ocasiones hemos hablado sobre las habilidades visuales que influyen en el aprendizaje, hoy queremos detenernos y hablar en profundidad de una habilidad esencial, no solo a nivel cognitivo, sino motor, como es la coordinación ojo-mano. 

Esta habilidad visual nos permite desde pequeños poder realizar actividades en las que utilicemos simultáneamente los ojos y las manos, tales como escribir, dibujar, jugar o practicar cualquier deporte, conducir, cocinar… son infinitas las actividades que realizamos día a día y se fundamentan en esta habilidad visual. 

¿A qué edad se desarrolla la coordinación ojo-mano?

El desarrollo de la coordinación ojo-mano se efectúa a partir de los primeros seis meses de vida y forma parte de nuestros reflejos primitivos. No solo se relaciona con las manos, sino con todo nuestro cuerpo y es que esta habilidad es la responsable de hacer reaccionar a nuestro cuerpo ante un estímulo visual, determinando incluso, el tiempo de reacción. 

Por ejemplo, cuando un bebé reacciona ante un peluche que le enseña su madre, siguiéndolo con su vista y queriendo alcanzarlo con su mano, está trabajando en el desarrollo de su coordinación ojo-mano, midiendo las distancias y dejando atrás los automatismos para, progresivamente ser sustituido por patrones de movimiento controlados. 

¿Por qué es importante aprender y desarrollar la coordinación ojo-mano? 

Como ya sabéis, la visión juega un papel fundamental en el aprendizaje y en las relaciones sociales, una falta de coordinación ojo mano influye de forma negativa en varios aspectos: 

  • En la lectura o escritura, la integración visual y motora es fundamental, ya que necesitamos tanto las manos como nuestros ojos para poder escribir correctamente, no salir de las líneas, poder leer siguiendo un orden adecuado, etc. 
  • En los deportes y actividades rutinarias, un correcto desarrollo de esta habilidad le dará más confianza a la hora de coger una pelota o jugar con bloques, el control de las distancias aquí, es fundamental. 

Cómo mejorar las habilidades y coordinación ojo-mano

Un problema en el desarrollo de esta habilidad a menudo no se descubre hasta la etapa infantil, en la que el niño empieza a tener problemas para escribir o leer y es derivado a su primera revisión con el óptico optometrista. La observación es fundamental en estos casos, ya que si identificamos un problema visomotriz en nuestros hijos/as podemos acudir a una revisión y no necesariamente esto desencadene en una deficiencia refractiva, es decir, puede que vea bien y su agudeza o percepción visual sean del 100% pero la coordinación del sistema visual con el cuerpo no esté del todo desarrollada. 

En otras palabras, el sistema visual y motor no se comunican de la forma adecuada. En estos casos, la terapia visual es nuestra mejor aliada, ya que a través de ejercicios y actividades dirigidas por especialistas podemos trabajar en el desarrollo de las habilidades visuales y llevar a los pequeños al punto en el que deberían estar. 

Para que puedas trabajar el desarrollo de esta habilidad y sobre todo, te sirva como método de observación, te proponemos algunos sencillos juegos que puedes poner en práctica este verano: 

  • Si tu hijo/a aún es un bebé de pocos meses, sus movimientos serán fortuitos por lo que debemos empezar a generar intención con juguetes que hagan ruido y llamen su atención con colores vivos. Que descubran diferentes texturas y tamaños mientras aprenden a calcular las distancias entre su mano y el objeto. 
  • Dibujar es una de las primeras actividades previa a la escritura o la lectura, empezarán con garabatos aprendiendo a que su mano y visión deben trabajar juntos. Ve avanzando en esta actividad delimitando espacios, formas dentro de cuadrados, dibujar formas, no salirse de las líneas… poco a poco definirá la relación entre lo que ve y cómo lo dibuja. 
  • Los juegos de balón y los bloques son dos actividades que les ayudará también a calcular las distancias, la fuerza y profundidad de los objetos mientras aprenden que la coordinación de los ojos y las manos les ayuda a guiar su fuerza y dirección al lanzar una pelota. 

 

Recuerda, ante cualquier alarma, acude a nuestros centros y pide cita con un especialista en optometría infantil. 

 

Categorías: Optometría Infantil