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Lentes progresivas, la importancia de una buena adaptación

Lentes progresivas, la importancia de una buena adaptación

Las lentes progresivas se caracterizan por ofrecer, en una sola lente, la posibilidad de una visión clara a todas las distancias. 

A partir de los 45 años, la vista empieza a cansarse y es frecuente sufrir diferentes problemas refractivos debido al envejecimiento del cristalino y los músculos ciliares. Por lo general, el ojo pierde visión tanto de cerca como de lejos, en más o menor medida, lo que implica que incluso las actividades de nuestro día a día se hagan más difíciles y nos resulte complicado incluso leer, cocinar, ver la televisión o reconocer a alguien por la calle.

En estos casos, el uso de lentes progresivas es la mejor solución, ya que en un mismo par de lentes nos permite recuperar la visión a todas las distancias. Pero, ¿cómo son los cristales progresivos?

Unas lentes progresivas están fabricadas para facilitar a su usuario, con un movimiento natural de los ojos y sin transacciones, una visión nítida a todas las distancias.

Existen varios tipos de lentes progresivas, por supuesto, no todas las lentes son iguales y en la elección de estos radica la calidad y la mejora de su visión. Unas lentes progresivas se dividen en varios niveles; en uno se sitúa el foco que nos permite una visión nítida de lejos, otra parte en la que situaremos la corrección necesaria para ver bien de cerca y un tercer nivel, el que cubre la visión nítida en las distancias intermedias y que principalmente usamos para ver la pantalla del ordenador a diario.  Este nivel es el llamado zona de transición, que será más o menos amplio dependiendo de la calidad de los cristales y de la adaptación que realice el óptico optometrista. 

Estas zonas pueden variar en tamaño, dependiendo del progresivo y de las necesidades del paciente, por ejemplo, es importante tener en cuenta la actividad principal de la persona para recomendarle un tipo de progresivo u otro. Así, quienes trabajan principalmente con pantallas de ordenador necesitarán una zona media y baja mayores que aquellos que trabajan principalmente con la necesidad de una visión de lejos, como por ejemplo, un conductor. Este, necesitará usar la zona superior con más frecuencia que la intermedia o la inferior. 

¿Cuál es la diferencia principal al elegir unas lentes progresivas?

  • En el mercado puedes encontrar lentes económicas con una adaptación estándar, en la que se trabaja la cara interna de los cristales con diseños establecidos. El inconveniente principal de este tipo de cristal es la reducción del campo de visión lateral lo que te provocará movimientos bruscos de cabeza, cuello y ojos que provocarán malestar.
  • Por otro lado, encontrarás lentes progresivas con tallado digital en la que se reduce considerablemente los espacios de transición, suponiendo una gran diferencia en la calidad visual, ofreciendo una visión cómoda y natural. Este tipo de lentes, conllevan un estudio minucioso, así como una adaptación individualizada.

Es nuestra opinión, las lentes progresivas son la solución más completa para llevar una vida lo más parecida, visualmente hablando, a antes de ser previstas. Por ello, trabajamos con la última tecnología en lentes progresivas, Visioffice®, lo que nos permite mejorar la experiencia visual de nuestros pacientes. En la adaptación de lentes realizamos un control de la agudeza visual y graduación, además de un estudio de los hábitos de vida y fisonomía para adaptar lo máximo posible las nuevas lentes a las necesidades y características de cada persona.

Es fundamental que la nueva graduación se realice pensando en la persona, en las actividades que ocupan su día a día y explicar muy bien qué le va a aportar llevar unas lentes progresivas y que no. Puedes consultarnos en cualquiera de nuestras ópticas, te explicaremos todo el proceso.

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